Mamá no se Despidió de mí
Por Exal Orella
Y todo ha sido extraño.
Y desde entonces mis días son austeros, huecos, sin comprensión del destino.
Ni siquiera quiso contarme o hablarme, a pesar de tenerme cerca y a su lado, no tuvo interés de expresarme lo que sentía ni lo que quería. Enmudecía su sentir para no hacer ruido ante la realidad, y por mucha atención que ponía, no logré interpretar sus quejas.
Piensa que por decirme, te quiero, te amo, mi corazón iba a permanecer tranquilo, piensa que por haberlo dicho con voz lenta iba a ser que resonaran en la oquedad de mis tímpanos para siempre sus palabras.
Y ahora que su cama poco a poco desvanece su aroma, siento más su egoísmo, cómo pudo dejarme así, cómo llegó a acostumbrarme con su presencia, y de la nada irse con el atardecer, como quien palidece en penumbras, como quien llena de sombras su mirada, como quien quiere irse sin decir adiós.
Mamá no se despidió de mí, pero siempre quiso prepararme para su distante presencia. Desde mi infancia me exigía cumplir en la escuela, pararme de frente a los problemas, me resuenan en la memoria sus exigentes métodos de limpieza y orden en la habitación, a no desperdiciar la comida y agradecer por tenerla.
Ni se diga las muchas veces que mencionaba a mi familia diciendo que sus errores no eran mi problema y aprendiera a no cometerlos. No recuerdo que me dijera alguna vez sentirse sola desde que papá se fue, Mamá me impulsó a ser sensible ante el dolor ajeno y respetar a quien está necesitado, y ahora que yo estoy en esa condena, ¿qué espera que haga?.
Mama tenía todo para disfrutar esta vida, mamá no tenía porque irse, comió, bebió, bailó, paseó, crió animales y los educó a ser leales. Empapó mis días con sus costumbres y ahora que más dispongo del tiempo para disfrutarla, ¿se va? yo no quiero su ausencia.
Tanto preguntarle cómo se sentía, tanto interrogar por sus molestias, insistiendo enterarme de que podía hacer para ayudarle, pero en lugar de eso me lanzaba un vacío y simple, “Estoy Bien”.
Odio tanto ese día, que cubrió su dolor con una sola frase dulce y en lugar de despedirse me dijo: Te amo.

Comentarios
Publicar un comentario