Señor…
Por Exal Orella Permíteme Arrodillarme ante ti y decirte: Señor, hay cosas que no entiendo, que un corazón tan pequeño no puede interpretar o simplemente la razón no me permite entender. Han pasado cosas en mí, que sin tener nombre están viviendo dentro de mis pensamientos y me hacen sentir inestable, incomprendido, solo, vacío. Y aquí, bajo tu luz, rodeado de tus manos y cubierto de la brisa de tu aliento, quisiera pedirte que… Estoy roto, Señor. Y aunque disimule mi herida con sonrisas prestadas, tú conoces bien la profundidad de cada grieta. Acompáñame en este silencio que duele, en esta ausencia que me pesa, en esta batalla que no muchos ven pero que yo peleo todos los días al despertar. Hay momentos en los que siento que no tengo ya a dónde ir, que mis pasos no me llevan a ningún lugar seguro, que lo que un día me dio sentido, hoy solo me deja un eco que me recuerda lo que ya no está. He sentido la soledad en su forma más cruel: la de sentirse perdido incluso rode...