Sus Celos "NO SON TU AMOR"

Por Exal Orella

 

Su Inseguridad No te Merece



No imaginé que una persona como tú, virtuosa, llena de talentos, cobijada por tus hermosas características, llegara a caer en el dominio de una persona insegura, que te obliga y hace pensar que tener acceso a tu privacidad es parte de su “amor”.
Sabes, me gustaría decirte que eso no es amor… es control. Es miedo disfrazado de cuidado, es inseguridad vestida con palabras dulces que al final solo buscan limitar tu luz.

Me duele verte cambiar. Verte silenciar tu risa por no incomodar. Verte pedir permiso para hablar, para vestirte, para salir, como si tus alas necesitaran la autorización de quien no sabe ni cómo volar.
Me duele que esa mujer libre, fuerte, llena de ideas, sueños y caminos propios, hoy camine midiendo cada paso, con miedo a despertar celos en quien no ha aprendido a amarse ni respetarse a sí mismo.
Porque quien no se ama, no sabe amar.
Y quien no se respeta, convierte la relación en una jaula donde solo uno decide y el otro obedece.

Tú no naciste para que alguien te cuestione cada mensaje, cada amistad, cada conversación que no lo incluya.
No naciste para rendir explicaciones por cada paso, para justificar cada pensamiento.
Tú no estás aquí para disminuirte por alguien que no sabe lo que tiene entre las manos.

¿Sabes qué es el amor real?
Es libertad.
Es confianza.
Es ese espacio donde puedes ser tú, sin miedo, sin culpa, sin que cada gesto se malinterprete como amenaza.
Es quien te acompaña a brillar, no quien te apaga para sentirse más seguro.
Es quien te impulsa a crecer, no quien se asusta de tu crecimiento.
Es quien te admira, no quien te reduce.

A ti, que has sido fuente de luz para tantos, que has sostenido a otros en sus momentos más grises, te pido que hoy te mires con compasión y te recuerdes que también mereces cuidado. Que el amor empieza en ti. Que decir “basta” no es fallar, es comenzar a respetarte.
Que tu cuerpo, tus redes, tu voz, tu mundo, te pertenecen. No son territorio de nadie más.

El amor no debe doler tanto.
El amor no debe darte miedo.
El amor no debe sentirse como una cárcel disfrazada de compañía.

Tú puedes volver a ser esa mujer que no necesitaba esconder su esencia para ser aceptada.
Puedes elegirte otra vez.
Puedes sanar.
Y cuando lo hagas, descubrirás que el amor real, cuando llegue, no pedirá llaves de tu alma, solo querrá acompañarte mientras vuelas.

No estás sola.
No estás rota.
Solo estás recordando que mereces más.
Y ese despertar… es el primer paso hacia tu libertad.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Mi edad No es tu castigo

¿Y Qué sigue ahora?

Feliz Año Nuevo...