Hoy te digo Adiós
Por Exal Orella.
Apreciable amor:
Te dejo ir… pero no me dejo ir a mí.
No es fácil aceptar que hay amores que, por más que los deseemos, no están destinados a quedarse. Que hay personas que nos marcan, nos transforman, pero que un día deben seguir su camino lejos del nuestro. No es fácil soltar cuando cada recuerdo aún vive en la piel, cuando cada latido sigue pronunciando tu nombre. Pero hoy, con todo el amor que te tuve, elijo dejarte ir. No por falta de amor, sino porque entendí que el amor verdadero no siempre significa quedarse, sino también saber cuándo es momento de despedirse.
Te dejo ir porque aferrarme a lo que ya no es solo me aleja de lo que podría ser. Porque el amor no debe sentirse como una batalla perdida, ni como una cadena que nos impide avanzar. Alguna vez fuimos refugio el uno del otro, pero ahora siento que quedarme en la sombra de lo que fuimos solo me impide ver la luz de lo que aún puedo llegar a ser.
No quiero convertir nuestro amor en una jaula. No quiero cargar con rencores ni con preguntas sin respuesta. Te amé con todo lo que fui, y por eso mereces ser libre… igual que yo. Y aunque hoy nuestras vidas tomen caminos distintos, me llevo lo mejor de ti, los momentos en los que reímos sin miedo, las palabras que nos hicieron sentir invencibles, las veces en que nos cuidamos cuando todo parecía derrumbarse. Fuiste parte de mi historia, y siempre lo serás, pero ahora me toca escribir el siguiente capítulo por mi cuenta.
Hoy me miro al espejo y me reconozco más fuerte de lo que pensé. Porque el amor que un día te di, también me pertenece a mí. Porque merezco caminar ligero, sin cargas del pasado, sin dudas ni miedos. Merezco volver a enamorarme, ya sea de otra persona o de la vida misma, de mis sueños, de mi libertad, de todo lo que aún me queda por descubrir.
El futuro es incierto, pero no me asusta. Porque ahora sé que no necesito que alguien más me complete, sino que soy suficiente por mí mismo. Que mi valor no depende de ser amado por otro, sino de la forma en que me amo a mí mismo.
Así que hoy cierro este capítulo con gratitud, sin reproches, sin arrepentimientos. Gracias por lo que fuimos, por lo que aprendimos, por lo que nos dimos. Pero sobre todo, gracias por enseñarme que, aunque el amor nos haga volar, también debemos aprender a caminar solos cuando es necesario.
Me quedo conmigo. Y con eso, sé que estaré bien.

Me encantó 🥹✨
ResponderBorrar