Aún no quiero Comenzar

Por Exal Orella

No me ilusiones, conóceme primero


 

 

No me digas lo que crees que quiero escuchar, no me endulces con promesas que tal vez ni tú misma comprendes del todo. No me hables de un “nosotros” cuando ni siquiera has tomado el tiempo de entender quién soy realmente. No me ilusiones con palabras bonitas si no estás dispuesta a descubrir la historia que hay detrás de ellas. Porque lo que necesito no es una fantasía fugaz, sino alguien que tenga el valor y la paciencia de conocerme de verdad.

No quiero ser un espejismo en tu vida ni una emoción pasajera que se desvanezca con el tiempo. No soy alguien a quien se le puede moldear según expectativas ajenas, ni alguien que encaje en cuentos que no reflejan mi realidad. Antes de pensar en invitarme a una historia compartida, primero mírame bien. Observa mi esencia, mis luces y mis sombras, mis días de caos y mis momentos de calma. Aprende a convivir con mis virtudes, pero también con mis silencios, con mis días en los que no todo es perfecto.


 

No quiero que me idealices ni que me veas como un reflejo de lo que deseas encontrar. Prefiero que me mires como soy, sin adornos ni máscaras. No estoy aquí para llenar vacíos, ni para ser la pieza que encaje en un rompecabezas que no es mío. Mi vida no necesita ser salvada, ni mi corazón ser conquistado con falsas ilusiones. Si realmente te interesa compartir algo conmigo, entonces demuestra que estás dispuesta a construirlo desde la verdad, desde la paciencia de quien realmente quiere conocer y ser conocido.

Porque el amor no es solo una emoción, no es solo atracción ni momentos bonitos. Es presencia, es comprensión, es la voluntad de aceptar al otro tal y como es, sin intentar cambiarlo ni disfrazarlo. Si quieres que algo nazca entre nosotros, no me llenes de expectativas que no puedes sostener. Mejor muéstrame quién eres, deja que yo haga lo mismo, y que sea el tiempo el que nos muestre si nuestros caminos realmente pueden unirse.


 

No me ilusiones con palabras que suenan hermosas pero que no tienen raíces. No me prometas un futuro si aún no hemos aprendido a caminar juntos en el presente. No me hagas sentir especial si en realidad no estás lista para conocer lo que hay detrás de mi sonrisa. Porque lo único que quiero es claridad, sinceridad y un amor que nazca de la verdad, no de la prisa por encontrar algo que tal vez ni siquiera sabemos si queremos de verdad.

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