A Ese gran Amigo

Por Exal Orella

 

Un amigo como tú

 


La vida es un viaje incierto, un camino en el que a veces nos sentimos perdidos, en el que tomamos decisiones difíciles y enfrentamos momentos que ponen a prueba nuestra fortaleza. Y en ese ir y venir de días buenos y días grises, hay pocas cosas tan valiosas como la presencia de alguien que, sin importar las circunstancias, permanece a nuestro lado.

Un amigo como tú no es fácil de encontrar. No solo porque me has acompañado en los momentos de felicidad, cuando la risa fluye sin esfuerzo y la vida parece sencilla, sino porque también has estado cuando todo parecía derrumbarse. Has sido ese apoyo silencioso cuando las palabras no bastaban, esa mano firme que me ha sostenido cuando he sentido que no podía más. No siempre necesito explicarte lo que siento, porque de alguna manera, tú ya lo sabes. Y si lo necesitas, te quedas en silencio a mi lado, dejando claro que no tengo que enfrentar mis batallas solo.

Eres de esos amigos que no juzgan, que entienden que cada decisión que tomo, por más incierta que parezca, tiene un significado para mí. Nunca me has impuesto tu punto de vista ni has intentado hacerme dudar de lo que creo. En lugar de eso, me has escuchado, me has apoyado y me has recordado que, pase lo que pase, no estoy solo. Esa es la clase de amistad que no tiene precio, la que se convierte en un refugio cuando todo lo demás parece incierto.

Hemos compartido tantas cosas que a veces las palabras sobran. Has celebrado mis triunfos como si fueran tuyos y has sabido darme fuerzas en mis derrotas. Y eso es algo que nunca olvidaré. La verdadera amistad no se mide en la cantidad de momentos vividos, sino en la calidad de la presencia en esos momentos. Y tú, sin duda, has estado en los más importantes.


 

Gracias por ser mi amigo en todas las formas posibles. Gracias por apoyarme cuando he dudado de mí mismo, por alentarme cuando he sentido miedo, por recordarme quién soy cuando el camino se ha nublado. En un mundo donde muchos vienen y van, tú has sido constante, y eso es algo que valoro más de lo que puedo expresar con palabras.

No sé qué nos deparará el futuro, qué nuevos retos vendrán ni qué caminos tomaremos, pero sí sé algo: donde quiera que esté, siempre llevaré conmigo la certeza de que he tenido la fortuna de contar con un amigo como tú. Y eso, en cualquier etapa de la vida, es un regalo que no tiene comparación.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Mi edad No es tu castigo

¿Y Qué sigue ahora?

Feliz Año Nuevo...